Blog

Edgar Carrascal, reinventando la camisa

 

Edgar Carrascal es un joven diseñador, afincado en Barcelona, que con talento, esfuerzo y dedicación, ha devuelto el protagonismo a la camisa masculina. Creador de su propia firma, además de reinventar una prenda tan clásica e icónica, su tenacidad y empeño le han llevado a desfilar en la próxima edición de la 080 Barcelona Fashion.

A continuación, tenemos la oportunidad de conocer más de cerca su trabajo e internarnos en su universo creativo.

 

¿De dónde surge tu pasión por la moda?

La verdad, desde muy pequeño tenía  facilidad para las  manualidades, en la escuela nos inculcaban mucho el pintar, el experimentar, descubrir… También, tenía una afinidad muy grande hacia las revistas de moda; cuando  podía comprármelas, las investigaba y estudiaba… Además, mi madre era una mujer que compraba ropa que ni llegaba a  ponerse… a partir de ahí empecé a sentir y a desarrollar esa necesidad  de acercarme más a la moda, el vestuario… Al principio yo mismo iba dibujando, no tenía ningún tipo de formación,   entonces me inventaba algún look, iba diseñando…

 

¿Cuándo decidiste dedicarte a ello  de forma más profesional?

Cuando me gradué, decidí irme a Nueva York a estudiar y a mejorar  el inglés. Allí, fue, quizás,  el primer acercamiento más real que tuve con la moda y comencé a estudiar moda en Nueva York. Miré los planes de estudios de varías escuelas, elegí una,  y decidí entrar en un curso de verano para ver que pasaba; me encontré con que me encantaba y quería dedicarme a ello…

Por problemas familiares tuve que regresar a Colombia, y allí, en Medellín, a última hora, pude  ingresar en una muy buena escuela. A partir del segundo año, empecé a desarrollar algo de producto por mi cuenta, hacía prendas para mi y la gente de mi entorno… a modo de práctica.  Y así, me fui acercando al mundo profesional.

 

¿Y cómo acabaste en Barcelona? 

Durante mi periodo de  prácticas con Olga Piedrahita, una reconocida diseñadora colombiana de novias y ropa casual,  tuve la oportunidad de conocer a mucha gente del medio de la moda latinoamericana; entre ellos, un estilista que me recomendó que saliera fuera, conociera mundo, y me mencionó Barcelona.

Finalmente, como mi interés por la moda iba más allá del taller y de la costura decidí  estudiar un máster en Marketing y Comunicación de moda en el IED de  Barcelona. La verdad, fue una experiencia muy buena porque me permitió ver la moda desde un punto de vista crítico y no desde el punto de vista de un creador exclusivamente. Entender la moda desde el mercado, que es fundamental.

 

Una vez en Barcelona ¿Cómo decidiste crear tu propia  firma?

Empecé trabajando freelance con algunas marcas que me iban recomendando mis profesores del máster. En una de ellas empecé a tocar toda la parte de bañadores, era una empresa de ropa interior masculina; fue el primer contacto profesional con vestuario masculino y me gustó muchísimo.

Al terminar mi experiencia con esta empresa, colaboré con algunas otras marcas; y en un momento dado, un amigo me  vio una camisa que llevaba puesta, me preguntó que de donde la había sacado, yo le dije que la había hecho yo mismo y me pidió que le diseñara un par. Le gustó mucho el resultado y me planteé el  empezar a  confeccionar camisas ¡En un principio no tenía ni costurera!

 

¿Elegiste las camisas por algún motivo especial?

Empecé  porque era lo que mejor conocía, era lo que yo hacía para mi y con lo que me vestía. Pero a la vez, era una prenda por la que no me había preocupado, no me había planteado en darle la vuelta, investigar o diseñar de forma profesional.

Comencé diseñándolas para amigos y mi circulo cercano, monté un estudio provisional en mi piso donde  creé algunas muestras y  dos modelos de camisa en cuatro tejidos; con el tiempo, fui profesionalizando todo y di forma al estudio actual.

 

¿Cuál fue tu mayor reto al comenzar con la firma?

El reto número uno fue conseguir quien me cosiera, proveedores… hacerme cargo de la parte mas industrial, no tenía ni idea. Fue un reto que también me sirvió de formación, me ayudó mucho a entender el mercado.

 

¿Nos podrías hablar sobre el proceso creativo que desarrollas a la hora de crear cada colección ?

Mis procesos de creación van cambiando de colección en colección, pero el punto de partida siempre es un estado de ánimo, el estado de ánimo en el que yo me encuentre en ese momento. A partir de aquí empiezo una introspección y a analizar de que manera puedo proyectarlo.

 

Siempre cuento con pilares en los que apoyarme para articular las colecciones, tiendo a desarrollar una línea de tintes románticos, con un punto poético dentro de cada colección. Otro de los pilares es la arquitectura, me fascinan los edificios y la construcción.

 

Por otra parte, me baso también en el mercado y sus necesidades, observo y leo sobre tendencias y calle. Con esta información, elaboro un discurso basado en la actualidad y lo personalizo.

 

Cuando tengo toda esta investigación, empiezo a seleccionar las imágenes y conceptos que más me interesan de la poética, la actualidad, las tendencias y los colores. Y a partir de aquí empiezo a desarrollar mi visión personal y lo que quiero contar en la colección.

 

¿Existe una relación entre una colección y la siguiente?

 Sí, al ser colecciones tan personales, que nacen de mis estados de ánimo, a medida que van avanzando intento que algunos elementos, detalles o colorido remitan a algo anterior. Siempre existe alguna relación entre ellas, un hilo conector.